¿Cómo se evalúa la conducta criminal?
El ser humano así como el ser humano criminal es una entidad Bio-Psico-Social por lo que para entender el “¿por qué?” de su conducta desviada es necesario estudiarlo desde una perspectiva multidisciplinaria, señalando así que no existe la causa de la conducta antisocial, pues aislar el componente único e inequívoco que hace al hombre criminal sería encontrar una receta mágica que nos pondría en el supuesto de poder erradicar cualquier manifestación de idea o persona criminosa. En ese sentido muchos son los autores que con un carácter científico han intentado dar respuesta a esta interrogante abordando la problemática criminal desde diferentes áreas del conocimiento como la Sociología, la Biología, la Psicología, la Genética, la Antropología, y la Criminología que ha sintetizado los conocimientos y las teorías propuestas para dar una explicación del porqué del fenómeno criminal y la etiología del crimen; encontrando que la única manera científica de dar una explicación válida es desde la multidisciplinariedad concluyendo así que son una serie de factores de naturaleza, biológica, social y psicológica, a los que llamaremos factores criminógenos, como la vida familiar, la crianza, el medio cultural, la educación, la desigualdad de recursos, la distribución del poder, la estructura socio económica y política de un país e incluso el medio físico y ambiental también son factores que influye en el comportamiento desviado del ser humano llevándolo o haciéndolo más propenso al crime.
¿El criminal nace o se hace? la respuesta tiene varias acepciones de acuerdo el enfoque desde el cual abordemos el cuestionamiento.
Desde los inicios de la Criminología como ciencia y con la escuela positivista italiana se ha dado un peso enorme al factor biológico sugiriendo que el criminal es un enfermo y que como tal debe ser tratado puesto que sus deficiencias biológicas y anatómico- fisiológicas lo llevan a ser diferente a los demás seres humanos, presentando diferencias físicas notables en el cerebro como una foseta occipital media y una hipertrofia del verme, hoy en día y a pesar de lo criticado de la teoría biológica sigue siendo un factor predisponente de suma importancia su estudio en la comisión de actos criminales.
Hoy por hoy con los avances en la genética hemos podido constatar que existen componentes genéticos hereditarios que influyen o predisponen la conducta antisocial.
El más claro ejemplo es el factor criminógeno por excelencia “El alcohol”, la ciencia ha demostrado que el alcoholismo es una enfermedad hereditaria, de acuerdo a los estudios realizados en la universidad de Granada se encontró que los hijos de padres alcohólicos crónicos poseen bajos niveles de beta – endorfina y el peligro es cuando el cerebro detiene su producción, pues éste se acostumbra a la presencia de los excedentes y comienza a depender cada vez más de la fuente externa en este caso el alcohol, en relación a la conducta antisocial si se cuenta con una predisposición biológica al alcohol éste se convierte en un factor criminógeno importantísimo que puede llevar a la persona a desarrollar alcoholismo. El alcohol cumple una doble función en el cerebro pues activa los factores crimino impelentes y anula o disminuye los factores crimino repelentes y acerca a la persona a la comisión de la conducta antisocial.
Otros antecedentes que evidencia la predisposición biológica del ser humano hacia el crimen se encuentra manifestada en las deficiencias glandulares sobre todo en las glándulas de secreción interna pues estas están íntimamente relacionadas en el desarrollo del temperamento y por lo tanto del carácter lo cual en algún momento de la vida puede desencadenar en trastornos instinto- afectivos, y en la actividad psíquica.
Sin embargo y hasta el momento no podemos dejar de señalar que el factor biológico constituye solamente una parte del análisis integral del sujeto criminal y por si solo no explica la etiología de la conducta antisocial.
(Ex_lege. 15. Enero. 2013)
Referencias Bibliográficas:
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LOMBROSO, César. Discours d´ouverture du VI Congrés d´Antropologie Criminelle Annales Internationales de Criminologie. 6 Anne. 2° Sem., París, 1967.
FERRACUTI, F y WOLFGANG, M. Il comportamento violento. Giuffré editores. Italia, 1966. (Traducción al español por el Fondo de Cultura Económica. México)
DI TULLIO, Benigno. Tratado de antropología criminal. Editrece Criminalia. Roma.
RODRIGUEZ Manzanera, Luis. Criminología., Edit. Porrúa, México, 2007.
ESTUDIO ETIOLÓGICO DEL DELITO 2007, Estudio para interpretar las causas del fenómeno criminológico y sus vertientes en figuras delictivas de mayor impacto en la sociedad., Edt. Gobierno del Estado de Guanajuato. Gto, México 2008.
Artículo elaborado por: LC.T.C. Dejanira Castellanos Lizárraga.
Catedrático de la Licenciatura en Criminología y Criminalística.
Universidad De La Salle Bajío, A. C.
BIBLIOGRAFÍA:
https://bajio.delasalle.edu.mx/delasalle/contenidos/revistas/derecho2013/numero_16/m_elcriminal.php

Buenas noches, con respecto a la pregunta planteada, la respuesta correcta, tomando en cuenta los años de investigación criminológicos que se han utilizado para darle una razón a la existencia de la actividad criminal, es comprender la psique y el ambiente del sujeto, por lo tanto, en términos simplificados “nace y se hace”, ya que, justamente, ambas características, lejos de ser contrarias, forman parte de las causas del cómo se genera un delincuente, ya que ninguna de las dos puede responder por la definición de la otra.
ResponderEliminarA parte del alcohol como un factor, también podemos mencionar traumas que afecten mentalmente al individuo como violencia intrafamiliar, violaciones o tortura, crisis económica, influencia entre barrios y necesidades básicas.
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